Los baños asiáticos son muy diferentes de los occidentales. En primer lugar, la ducha y la bañera están separadas del resto de los sanitarios y no tiene mampara ni cortinas, pues están diseñados para que se pueda mojar toda la estancia. Concretamente en Japón, el cuarto de baño se divide en tres estancias: una con el lavabo que es donde uno se desnuda, otra con el inodoro solamente y la tercera con la ducha y la bañera

Características de los baños orientales

Para los japoneses, el propósito principal de tomar un baño es relajarse, por lo que primero te duchas con jabón y champú en el grifo de la ducha que hay fuera de la bañera y, una vez limpio, puedes meterte en ella y disfrutar de un baño relajante con agua caliente para aliviar el estrés.

Los japoneses cuentan también con baños públicos (sento) y baños de aguas termales (onsen), que no son muy diferentes de los de casa. Lo peor es que tendrás que desnudarte frente a desconocidos, pero, aunque pueda resultar vergonzoso, para los japoneses es algo común, aunque están separados por géneros.

Pero lo más significativo y relevante quizás sea el hecho de que en Japón, por ejemplo, los baños asiáticos cuentan con agua para limpiarte a modo de bidé y un sistema de secado con temperatura ajustable. Además, el agua es menos abrasiva, pero, a pesar de ello y de otras muchas ventajas no han conseguido triunfar fuera de Japón, ¿por qué?

Aparte de porque mucha gente prefiere el papel frente al agua, aunque suene sorprendente, el voltaje también es distinto al que se utiliza en la sociedad occidental, los enchufes para conectarlo son diferentes en Asia y las tazas de estos inodoros no son compatibles. Es una lástima que no podamos disfrutar de este increíble invento, pero tendremos que esperar un poco más para que nuestro baño pueda “orientalizarse”.

Usamos cookies para mejorar la experiencia de navegación. Navegando está aceptación nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Abrir chat
¿Quieres contactar con nosotros?